Relevamiento de historias y contactos
Durante la primera semana del mes hablamos con refugios, voluntarios y veterinarios de barrio para confirmar qué casos están listos para contarse. No alcanza con una foto bonita: necesitamos que la historia tenga seguimiento real y datos verificables.
Redacción y chequeo con fuentes
El borrador de cada crónica se manda a las personas involucradas antes de publicarse. Si un refugio pide cambiar un nombre o un detalle del proceso de adopción, se cambia. Preferimos demorar una semana antes que publicar algo que después haya que corregir.
Armado visual y edición final
Las fotos se eligen después del texto, no antes. Buscamos imágenes espontáneas de perros en contextos urbanos reales, sin poses forzadas. En esta etapa también se revisan los datos de las jornadas de adopción y vacunación para que no queden fechas vencidas.
Publicación y seguimiento
Cuando la edición está en línea, el trabajo no termina. Respondemos comentarios, actualizamos los calendarios de ferias y corregimos cualquier dato que los lectores nos señalen. Si una historia genera nuevas adopciones, lo anotamos como parte del resultado.